Microsoft presentó el lunes Maia 300, la tercera generación de su sistema de chips para ejecutar inteligencia artificial. La compañía prevé comenzar su despliegue en producción en 2027 y ampliar la familia Maia a instalaciones de varios gigavatios.
La nueva plataforma está orientada a generar respuestas de los modelos, trabajar con contextos largos y sostener tareas de agentes con varios pasos. Microsoft dice que Maia 200 ya atiende cargas reales, entre ellas Copilot; eso no significa que Maia 300 esté disponible hoy.
El fabricante afirma que el nuevo sistema entregará un 40% más de tokens por megavatio que sistemas basados en GPU líderes y hasta siete veces el rendimiento por bastidor de Maia 200. Son comparaciones distintas, que no deben mezclarse.
Reuters subraya que Microsoft no identifica en ese anuncio qué sistemas basados en GPU sirven de referencia. La agencia sitúa el lanzamiento dentro de la carrera por reducir costes y dependencia de los aceleradores de Nvidia.
El interés está en si una mayor eficiencia termina convirtiéndose en servicios más baratos o accesibles. El anuncio no demuestra todavía esa rebaja: habrá que comprobar el comportamiento de los despliegues de 2027.
